La artista palestino-británica Rosalind Nashashibi presenta en España una exposición que aborda las consecuencias de la guerra y la ocupación en Gaza desde una perspectiva íntima y simbólica. Lejos de mostrar imágenes explícitas de violencia, la creadora recurre a elementos visuales cargados de significado para expresar el impacto emocional que el conflicto ha tenido en su vida y en la de millones de palestinos.
La muestra, titulada «Get me a stone» («Dame una piedra»), permanecerá abierta hasta el 1 de noviembre en el Museo Artium de la ciudad de Vitoria, en el norte de España. La exposición reúne pinturas realizadas entre 2021 y 2026, además de una pieza audiovisual que reflexiona sobre la memoria, la pérdida y las posibilidades de futuro interrumpidas por el conflicto.
Durante la presentación de la muestra, Rosalind Nashashibi, hija de padre palestino y madre norirlandesa, explicó que las obras nacieron como una forma de procesar sentimientos de frustración, tristeza e impotencia frente a la situación que enfrenta la población de Gaza.
La artista señaló que no busca reproducir las imágenes de destrucción que circulan diariamente en redes sociales y medios de comunicación. En cambio, apuesta por un lenguaje visual basado en símbolos capaces de transmitir el dolor y la resistencia sin recurrir a escenas gráficas.
En las pinturas aparecen elementos como caballos, utilizados actualmente en algunas zonas de Gaza para transportar heridos debido a las limitaciones de movilidad; cisnes y crisantemos, asociados a conceptos de pérdida y duelo; así como camas, prendas de vestir y referencias a la UNRWA, la agencia de las Naciones Unidas dedicada a la atención de los refugiados palestinos.

Uno de los símbolos más recurrentes de la exposición son las manos que sostienen piedras, una imagen que remite a la resistencia palestina y que da nombre a la muestra. A través de estos recursos, Nashashibi construye una narrativa visual que busca conectar con el espectador desde la experiencia emocional más que desde la representación directa de la violencia.
La exposición también incluye la película «Occupation of the Inner Life» («Ocupación de la vida interior»), una obra en la que la artista utiliza imágenes de su estudio y de miembros de su familia para reflexionar sobre los futuros que, en sus palabras, pudieron haber existido y no llegaron a concretarse.
Para la curadora colombiana Catalina Lozano, el trabajo de Nashashibi ofrece una forma distinta de acercarse al horror del conflicto. Según explicó, la exposición propone una mediación sensible y afectiva que permite reflexionar sobre la realidad de Gaza desde una perspectiva personal.
Con «Get me a stone», Rosalind Nashashibi explora el papel del arte como herramienta para procesar el duelo, preservar la memoria y expresar solidaridad en medio de uno de los conflictos más prolongados y complejos de la actualidad. La exposición se suma así a las propuestas culturales que buscan abrir espacios de reflexión sobre la situación en Palestina a través de lenguajes alejados de la confrontación directa y centrados en la experiencia humana. EFE