La escritora poblana Mónica Rojas, nacida en 1983, presentó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara su más reciente novela, una obra que profundiza en los silencios y heridas que marcan la historia de muchas familias. Acompañada por el académico Pedro Ángel Palou, la autora compartió los detalles de este relato que sigue a Magdalena y Juan, un matrimonio de origen humilde que, tras enfrentar una pérdida gestacional, decide emigrar desde Santander, España, hacia los Altos de Jalisco.
Publicada por Hachette Literatura, la novela aborda desde sus primeras páginas temas como el exilio, la memoria emocional y las huellas que se transmiten de generación en generación. Rojas destaca que la migración no solo implica cruzar fronteras, sino también los desplazamientos internos que transforman la vida y la identidad de quienes los viven.
La escritora explicó que su fascinación por las historias cotidianas y los relatos familiares proviene de la influencia de su abuela. A través de personajes que resisten en contextos adversos, invita al lector a reflexionar sobre los traumas heredados y los silencios que moldean a las familias. Incluso los nombres de los protagonistas funcionan como un homenaje a sus raíces, un puente entre pasado y presente.
El realismo mágico, tan presente en la tradición literaria mexicana, también aparece en esta obra. Para Rojas, la cercanía con la muerte forma parte de la cultura: los recuerdos de los ausentes sobreviven en forma de mariposas, flores o sueños. Estas imágenes refuerzan la idea de una memoria que permanece viva en la intimidad cotidiana.
La autora subraya que en la vida doméstica se libra una resistencia callada, donde cada personaje enfrenta su propia realidad con las herramientas disponibles. Su intención, afirma, es visibilizar historias que rara vez ocupan un lugar central en la narrativa oficial.
Además de retratar la migración y la memoria, la novela abre un espacio de reflexión sobre la experiencia femenina y los límites impuestos por la identidad. “Los silencios familiares son muchas veces más estruendosos que lo que se grita”, señaló, destacando el peso de lo que no se dice en la construcción emocional de cada individuo.
Con esta obra, Mónica Rojas consolida su presencia en la literatura contemporánea, explorando temas universales que conectan con lectores dentro y fuera de México.