Autoridades en Maastricht investigan el hallazgo de un esqueleto que podría pertenecer a Charles de Batz de Castelmore d’Artagnan, el personaje real que inspiró la célebre novela Los Tres Mosqueteros de Alexandre Dumas.
El descubrimiento ocurrió tras el colapso parcial del suelo en la iglesia de San Pedro y San Pablo, donde trabajadores localizaron una tumba con restos humanos bajo las baldosas. A partir de este hallazgo, se inició una investigación científica que incluye análisis de ADN para confirmar la identidad del individuo.
Los especialistas consideran que los restos podrían corresponder al histórico mosquetero que sirvió al rey Luis XIV. D’Artagnan murió en 1673 durante el asedio de Maastricht, tras recibir un disparo de mosquete en la garganta.
La ubicación del hallazgo refuerza esta hipótesis, ya que la iglesia se encuentra cerca de donde se instaló el ejército francés en aquella época. Además, trasladar el cuerpo hasta Francia habría sido complicado debido a las condiciones del momento, lo que sugiere que pudo haber sido enterrado en el lugar.
Para verificar su identidad, los científicos han extraído ADN de una mandíbula, que será comparado con posibles descendientes del mosquetero. El arqueólogo Wim Dijkman destacó que se trata de una investigación de alto nivel, en la que buscan alcanzar el mayor grado de certeza posible.
Otros indicios hallados en la tumba también resultan relevantes: una moneda francesa fechada en 1660 y fragmentos de una bala de plomo, compatibles con los registros históricos sobre la muerte del militar.
El diácono Jos Valke explicó que el cuerpo fue enterrado bajo el altar, en un espacio consagrado, lo que coincide con el estatus de un personaje de alto rango.
D’Artagnan es recordado mundialmente gracias a su representación literaria como un joven valiente e impulsivo que se une a los famosos mosqueteros. A lo largo del tiempo, su figura ha sido llevada al cine en diversas ocasiones, con interpretaciones de actores como Douglas Fairbanks y Michael York.
Por ahora, la confirmación definitiva dependerá de los resultados de las pruebas genéticas, que podrían esclarecer si este hallazgo corresponde realmente al legendario mosquetero que trascendió de la historia a la literatura.