Durante la celebración de Año Nuevo en su club Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida, el presidente Donald Trump encabezó una subasta benéfica en la que se vendió por 2.75 millones de dólares un retrato de Jesucristo pintado en vivo por la artista y celebridad de Instagram Vanessa Horabuena.
La obra fue realizada en aproximadamente 10 minutos durante una gala de etiqueta celebrada en el Donald J. Trump Grand Ballroom, a la que asistieron invitados que pagaron alrededor de mil 450 dólares por boleto, según reportes de CNN. Trump destacó el talento de Horabuena, a quien calificó como una de las mejores artistas vivas, y aseguró que los recursos obtenidos serían donados al Hospital St. Jude y a la oficina del sheriff local.
La puja comenzó en 100 mil dólares y rápidamente escaló hasta alcanzar el millón. Conforme las ofertas aumentaban, Trump bromeó con los asistentes, refiriéndose al comprador anónimo como un “pez gordo de Wall Street” y fingiendo confusión cuando el monto llegó a 2.5 millones. Finalmente, el retrato fue adjudicado por 2.75 millones de dólares, momento en el que el presidente invitó al ganador al escenario entre bromas sobre una posible bancarrota.
La velada de fin de año contó con la presencia de la primera dama, Melania Trump, quien lució un vestido plateado hasta el suelo, así como de destacados invitados, entre ellos el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, su esposa Sara; la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem; Rudy Giuliani; el líder de la mayoría en la Cámara de Representantes, Tom Emmer; la fiscal Jeanine Pirro; el empresario emiratí Hussain Sajwani y el cineasta Brett Ratner.