La tensión crece en el museo más visitado del planeta. El personal del Museo del Louvre decidió, mediante votación realizada este lunes, ir a huelga el próximo 15 de diciembre como respuesta a lo que consideran un cúmulo de problemas que se ha vuelto insostenible: condiciones laborales deficientes, incrementos en el precio de admisión para turistas provenientes de fuera de Europa y fallas en las medidas de seguridad que quedaron expuestas tras el reciente robo de piezas de joyería.
La decisión fue formalizada en una carta dirigida a la ministra de Cultura de Francia, Rachida Dati, donde los sindicatos CGT, CFDT y Sud advierten que “visitar el Louvre se ha convertido en una verdadera carrera de obstáculos” para los millones de visitantes que cada año recorren el recinto. En el documento, los representantes sindicales describen al museo como una institución en “crisis”, debido a la falta de recursos y a “condiciones de trabajo cada vez peores”, según manifestaron.
Los gremios señalaron que las instalaciones se han quedado atrás en infraestructura y tecnología, situación que repercute tanto en la protección del patrimonio como en la experiencia del público, obligando incluso al cierre temporal de ciertas salas y exhibiciones por falta de personal y mantenimiento.
De acuerdo con los trabajadores, la solución pasa por redirigir esfuerzos y presupuesto hacia la modernización de los espacios y el fortalecimiento de la seguridad. También insistieron en que debe garantizarse la integridad de las colecciones, de quienes visitan el museo y de quienes laboran en él, antes de aplicar aumentos en el costo del acceso o emprender proyectos de expansión cultural.