Una investigación reciente ha revelado nuevos hallazgos en torno a Poplars near Nuenen, una obra de Vincent van Gogh fechada en noviembre de 1885, que fue trabajada y modificada en distintas etapas entre 1884 y 1886. Especialistas del Museo Boijmans Van Beuningen, en Rotterdam, confirmaron que la pintura fue realizada sobre una composición previa completamente distinta, en la que aparecían un antiguo torreón y la iglesia de Nuenen.
El origen de la obra se remonta a 1884, cuando Van Gogh pintó una escena nocturna de la iglesia del pueblo, un lugar de fuerte carga emocional para el artista, ya que ahí predicaba su padre, pastor protestante. Esa imagen, de atmósfera sombría e introspectiva, fue posteriormente cubierta para dar paso a lo que hoy se conoce como Poplars near Nuenen, un paisaje otoñal dominado por un camino rodeado de álamos de tonos dorados.
Un año después de su creación, a finales de 1886, Van Gogh volvió a intervenir la pintura, introduciendo cambios significativos que reflejan una evolución en su estilo y una paleta cromática más intensa. En una carta dirigida a su hermano Theo, el pintor describió la obra como “una vista del pueblo detrás de una fila de álamos con hojas amarillas”, a la que calificó como “una sinfonía en amarillo”.
Los trabajos de restauración han sido clave para devolverle su luminosidad original. Con el paso del tiempo, un barniz deteriorado y diversas grietas habían oscurecido la superficie, impidiendo apreciar plenamente los colores. La intervención permitió retirar capas envejecidas y estabilizar la pintura, que no había sido mostrada en condiciones óptimas durante casi cien años.
El análisis de los pigmentos reveló el uso de colores que evidencian la transición artística de Van Gogh. Durante una revisión en París, se detectaron zonas añadidas posteriormente con azules cerúleo y cobalto, verdes intensos y amarillos cadmio, elementos que reflejan la influencia de las corrientes impresionistas que el artista comenzaba a adoptar.
Adquirida por un museo neerlandés en 1903, la obra ha atravesado múltiples retos de conservación que limitaron su exhibición durante largos periodos. Ahora, tras una restauración exhaustiva, volverá a presentarse al público con un montaje innovador en el Depot del museo, un espacio que permite observar de cerca los procesos de conservación.
La muestra Research on the Rail: Van Gogh’s Poplars near Nuenen abrirá en 2026 y permanecerá hasta 2027. La exposición ofrecerá una lectura profunda de la obra y de la relación emocional de Van Gogh con su entorno, además de incluir otras piezas del artista que dialogan con el mismo tema y periodo creativo.