Una amplia representación de creadoras provenientes de distintas regiones del país llevó sus voces y perspectivas al Museo Nacional de la Estampa (Munae), donde ayer abrió sus puertas la exposición Grabadoras de historias: Mujeres en la gráfica de los pueblos de México. En total, cerca de 140 mujeres participan con obras que exploran sus experiencias, su relación con el territorio, la identidad corporal, la vida comunitaria, los procesos migratorios y la sexualidad.
La muestra se integra al programa de actividades del Año de la Mujer Indígena y Afrodescendiente, impulsado por el gobierno federal para 2025. Con esta iniciativa, el Munae —que en 2026 celebrará 40 años dedicado a la conservación, estudio y difusión del arte del grabado— refuerza su compromiso con la promoción de expresiones que forman parte del patrimonio cultural del país.
Durante la inauguración, el director del museo, Emilio Payán, destacó que Grabadoras de historias no sólo reúne obra gráfica de gran valor, sino que permite reconocer la producción artística de mujeres cuyo trabajo ha sido históricamente relegado. Señaló que la exposición busca abrir espacios de diálogo y brindar mayor visibilidad a las creadoras que, desde sus comunidades, han construido nuevas narrativas dentro del arte contemporáneo.