La ingeniería prehispánica que transformó la Sierra Gorda de Querétaro

En la Sierra Gorda de Querétaro, las barrancas, mesetas y elevaciones montañosas dieron forma a los antiguos asentamientos de la región; entre ellos destaca la zona arqueológica de Ranas, construida sobre la cima de dos cerros y adaptada a un paisaje tan accidentado como estratégico.

Para levantar la ciudad, sus habitantes transformaron la propia montaña mediante rellenos artificiales y muros de contención; estas obras permitieron crear superficies niveladas donde se construyeron plazas, espacios administrativos y canchas destinadas al juego de pelota.

Uno de los principales motores de Ranas fue la extracción de cinabrio, un pigmento de sulfuro de mercurio muy valorado en el México antiguo; su explotación y comercio conectaron a la región con distintas rutas de intercambio de Mesoamérica.

Cerca de este sitio se encuentra Toluquilla, otra ciudad prehispánica edificada sobre una meseta; su arquitectura también muestra el ingenio de sus habitantes para aprovechar el terreno, con cuatro canchas destinadas al juego de pelota.

Más que simples vestigios, Ranas y Toluquilla permiten imaginar cómo las sociedades antiguas aprovecharon las montañas para construir ciudades, organizar sus actividades y participar en redes comerciales que atravesaban buena parte de la región.

Para conocer estos espacios dentro de su entorno natural, el recorrido terrestre Un paseo por la Sierra Gorda se realizará del 17 al 18 de octubre de 2026; el trayecto contempla visitas guiadas por el especialista Luis Gerardo Dávalos Vázquez a Ranas, Toluquilla y El Cerrito.

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Picture of Editor Ruptura
Editor Ruptura
Más notas »