En el corazón de San Ángel, entre aromas de pan recién horneado y estanterías llenas de historias, la chef y librera Andrea Arbide celebra el primer aniversario de su proyecto Gallina de Guinea con un evento inédito: la Feria del Libro Comestible, el primer encuentro en México dedicado exclusivamente a la literatura gastronómica.
La feria surge como una extensión natural de la librería, un espacio que ha logrado consolidarse como punto de encuentro entre la cocina, la cultura y las letras. Gallina de Guinea se ha distinguido por promover proyectos editoriales independientes que exploran la comida desde una mirada multidisciplinaria, abarcando temas que van desde la historia y el arte hasta la identidad y las tradiciones.
Durante tres días, el público podrá recorrer las instalaciones de la librería y participar en charlas, talleres y presentaciones que celebran la edición culinaria en todas sus formas. El evento reunirá a 26 expositores, entre editoriales, autores, artistas y chefs, quienes compartirán sus perspectivas sobre la relación entre la escritura y la gastronomía contemporánea.
El programa de actividades cuenta con la colaboración de Editorial Novo, el primer sello mexicano especializado en libros gastronómicos. Juntos, han curado una serie de conversaciones que invitan a reflexionar sobre la relevancia del libro de cocina impreso en la era digital, así como sobre el papel del periodismo, las redes sociales y los nuevos lenguajes de la comunicación culinaria.
Las actividades se llevarán a cabo en Le Petit Lola, la reconocida panadería de San Ángel, elegida por su vínculo con la comunidad y su compromiso con los proyectos culturales de la zona.
Más que una feria, este encuentro representa una celebración del trabajo colectivo y de la creatividad que surge cuando la gastronomía se entiende como un acto cultural. Con una visión colaborativa, la Feria del Libro Comestible busca fortalecer los lazos entre quienes leen, escriben y cocinan, recordando que, al igual que en la cocina, la cultura se construye compartiendo.
En su primer aniversario, Gallina de Guinea reafirma su lugar como un espacio que une sabores y palabras, donde cada libro se convierte en una receta para alimentar la imaginación.