El músico y poeta Joan Manuel Serrat fue distinguido en su ciudad natal, Barcelona, con la Medalla de Oro de la Generalitat, uno de los mayores reconocimientos institucionales que concede el gobierno catalán. El acto, cargado de simbolismo cultural y político, se celebró en Cataluña, territorio íntimamente ligado a la trayectoria personal y artística del cantautor.
Durante la ceremonia, en la que también fue homenajeada la actriz Núria Espert, referente indiscutible del teatro español contemporáneo, Serrat aprovechó su intervención para subrayar el orgullo por sus orígenes. El artista destacó su procedencia de “clase obrera” y su identidad “humilde”, valores que, aseguró, han marcado su obra y su manera de entender la creación artística como una herramienta para “defender la libertad y la democracia”.
En su discurso, breve pero emotivo, Serrat expresó su sorpresa por el rumbo que tomó su carrera a lo largo de los años y afirmó: “He dedicado mi vida a escribir canciones y cantarlas. No me podía imaginar, cuando empezaba los caminos de la juventud y de la música, que tantos años después me encontraría en una situación tan complicada y tan gratificante como ésta…”.
Tras recibir la medalla, el cantautor ofreció un momento musical al interpretar El meu carrer, una de sus canciones más emblemáticas, en la que evoca su infancia en Barcelona y los primeros pasos de su relación con la música, cerrando así un acto marcado por la memoria y la emoción.
El gobierno catalán, encabezado por el socialista Salvador Illa, justificó la concesión de la Medalla de Oro al señalar que la carrera de Serrat está profundamente vinculada a un “compromiso cívico y humanista para la cultura catalana”. Según el Ejecutivo, se trata de una figura esencial no solo para Cataluña, sino también para la cultura universal, cuyo legado trasciende generaciones y fronteras.