El gobierno de Italia anunció la adquisición de la histórica Tumba François de Vulci, considerada una de las obras más importantes del arte etrusco y una de las piezas funerarias mejor conservadas del Mediterráneo antiguo. La operación, valuada en 15 millones de euros, pone fin a más de un siglo de intentos del Estado italiano por recuperar el monumento arqueológico.
La compra fue formalizada este viernes en Roma por el ministro de Cultura italiano, Alessandro Giuli, quien calificó la tumba como un símbolo fundamental de la identidad cultural etrusca y de la formación histórica de la antigua Italia.
La obra permanecía en manos privadas desde su descubrimiento en 1857 por el arqueólogo Alessandro François, quien localizó el mausoleo dentro de la necrópolis de Ponte Rotto, en la región del Lacio.
Construida entre los años 340 y 320 antes de Cristo, la tumba fue excavada en toba, una roca volcánica característica del centro de Italia. Su relevancia histórica radica principalmente en el conjunto de frescos y representaciones mitológicas que conserva en su interior, donde se mezclan elementos de la cultura griega, símbolos aristocráticos etruscos y escenas relacionadas con los orígenes de Roma.
La llamada Tumba François contiene 37 paneles pintados y uno de los frisos animalísticos más extensos de la Antigüedad, integrado por figuras de grifos, leones, panteras y criaturas fantásticas.

Entre las escenas más reconocidas destaca la representación del sacrificio de prisioneros troyanos frente a la tumba de Patroclo, personaje de la mitología griega vinculado a la guerra de Troya. En el mural aparece también Aquiles, acompañado por figuras propias del imaginario etrusco como Charun, demonio asociado al inframundo, y la divinidad alada Vanth.
Otro de los frescos relevantes retrata la liberación de Celio Vibenna por parte de Macstarna, personaje identificado posteriormente por la tradición romana como Servio Tulio, uno de los legendarios reyes de Roma.
La importancia histórica del monumento también refleja la influencia que tuvo la civilización etrusca sobre el nacimiento de Roma. Los etruscos dominaron gran parte de Italia central desde el siglo IX antes de Cristo hasta la caída de Tarquinio el Soberbio en el año 509 a.C., hecho que marcó el inicio de la República romana.
Tras concretarse la adquisición, el monumento será incorporado a la colección permanente del Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia, ubicado en Roma.
Además, el Ministerio de Cultura italiano anunció la inauguración de una exposición especial prevista para el próximo 25 de junio, en la que participarán instituciones internacionales como el Museo del Louvre, el British Museum, los Museos Vaticanos y el Museo Real de Arte e Historia de Bruselas, que prestarán piezas y documentos relacionados con la tumba y la cultura etrusca.