Oaxaca, Oax.- Asociadas a las mujeres en la época prehispánica de México, las actividades de hilar y tejer fueron involucradas a las tareas masculinas a la llegada de los telares de pedal, los cuales necesitaban de mayor fuerza física para maniobrar sus estructuras pesadas de madera.
En el Pueblo Mágico de Mitla de los Valles Centrales de Oaxaca, como en tantos otras poblaciones del estado, sobrevive esta tradición artesanal de gran prestigio y fama internacional, la cual se ha ganado gracias al talento de maestras y maestros tejedores que han dedicado gran parte de su vida y de la destreza de sus manos a la elaboración de textiles diversos en pequeños talleres familiares, los cuales ven pasar generaciones y generaciones de mujeres y hombres dedicados a este oficio primordial para sus ingresos de manutención.

En este tradicional escenario creció Gabino Méndez, de la mano de sus padres maestros tejedores y jugando entre telares, aprendiendo todos los días de manera natural las técnicas y pasión que aplicaban Doña Delfina y Don Emiliano a cada textil; escuchando también los consejos y las amorosas historias de sus antecesores.
La dedicación y disciplina que Don Emiliano Méndez imponía a su trabajo, lo hizo merecedor de varios reconocimientos a nivel estatal y nacional, aunado a un depurado estilo personal que atrajo muchas miradas de diversas nacionalidades, quienes veían en la forma de sus tejidos algo mas allá de lo artesanal y comercial. Tal vez esa admiración de extraños por la obra de su padre despertó cierto interés en el joven Gabino de buscar los secretos del hilo, su principio y probable fin.


Sus primeras búsquedas las hizo junto a su padre, con sus consejos y apoyo, trabajando codo a codo, pero la enfermedad y fallecimiento de Don Emiliano lo obligaron a una retrospectiva ahora impulsada por una catarsis volcada en los tejidos. Así empezó a hilvanar todas las vivencias y recuerdos llegando a crear mas de 200 piezas de diferentes tamaños
dejando a un lado las estructuras tradicionales del tejido y en su lugar expresando libremente el sentir del individuo, jugando con el hilo, su grosor, texturas, formas y hasta sombras pero sin bocetos, solo experimentando. Cada hebra fue conectando momentos bajo la necesidad de plasmar en un lienzo esa linea de tiempo en el que Gabino ha crecido profesional e intelectualmente buscando de manera continua su identidad.
De la mano del Director del Museo Textil de Oaxaca, Hector Manuel Meneses Lozano, y con el apoyo de la Fundación Cultural Alfredo Harp Helú Oaxaca, Gabino Méndez presentó su primera exposición en este importante espacio en la Ciudad de Oaxaca. Ahí, rememorando la transición creativa del artista, Meneses Lozano nos comparte en entrevista sobre la maduración de Gabino Méndez como creador, viniendo de un proceso de casi 5 años de trabajo, del acompañamiento en la exploración y experimentación técnica y conceptual del artista. Relata que fue una etapa de aprendizaje mutuo y de descubrir al ser humano a través del lenguaje del lienzo intervenido por el hilo de una forma distinta a lo acostumbrado.

En el texto curatorial de la exposición “Pre Ausencia” descubrimos que a Gabino lo atraen las sombras y la luz, lo impresionan la arquitectura y la ingeniería, como los grandes puentes que se sostienen con hilos; así se observa su vida y su obra, sostenidas por sus memorias, por el amor de y a su familia. Ese puente personal conecta su pasado y su futuro, pero se sigue tejiendo y no se sabe hacia donde continuará la travesía del artista porque los hilos casi tienen vida propia, hasta encontrarse con otra linea y adquirir una nueva dimensión, un nuevo comienzo, como la vida misma.
Junto a su madre Delfina, sus hermanas, hermanos y sobrinos, Gabino Méndez trabaja con gran amor y gratitud en el Taller Artelar (@mitlartelar), donde usted puede admirar sus creaciones, su atmósfera familiar y los rítmicos telares que sin descanso obedecen el vaivén producido por las prodigiosas manos y pies de los integrantes de la familia Méndez García.