Dos artistas opuestos por las ideas que transmiten en su arte, pero conectados por su estilo icónico que creó una marca propia en el imaginario global: así compara una exposición en Roma el legado del exponente del ‘pop art’ Andy Warhol con las obras de denuncia y crítica callejera del anónimo Banksy.
La muestra ‘Warhol Bansky’ en el espacio cultural WeGil de Roma cuenta con más de 100 obras de los dos artistas procedentes de colecciones privadas y galerías de todo el mundo y, al colocarlas juntas, establece un diálogo entre ellas que hace resaltar las diferencias y similitudes entre ambos.
El público puede ver los paralelismos y las diferencias entre cuadros simbólicos de Warhol (1928-1987) como los retratos de Marilyn Monroe o Kate Moss o sus famosas latas de sopa Campbell, y el célebre ‘Lanzador de Flores’ de Banksy, el mural de un joven lanzando un ramo que el artista callejero pintó en el muro de separación de Israel en Belén, en el territorio palestino ocupado de Cisjordania.
La inspiración de esta muestra nace de una idea original del exponente del arte callejero de protesta -que mantiene su anonimato-, que en 2007 propuso la muestra ‘Bansky contra Warhol’, realizada entonces en la ciudad de Londres, según Pietro Folina, presidente de Metamorfosi, productora de la exposición.
En esa ocasión, Banksy «mostró su repudio al ‘pop art’ de Warhol, aunque detrás de esa manifestación se encontraba el reconocimiento de un tipo de identificación» entre ambos, señala a EFE Folina.
«La diferencia es que Warhol trabajó en una fase en que el mundo del consumo y el capitalismo parecían ir a destinos maravillosos, y Banksy, en cambio, vive una época de profunda crisis», en la que el británico hace de sus obras una crítica al consumismo o las injusticias sociales del sistema capitalista, agrega.