El Museo de Bellas Artes de Sevilla se ha consolidado como uno de los principales focos culturales con la inauguración de una exposición que rinde homenaje a la familia Bécquer. La muestra, abierta al público hasta el 15 de marzo de 2026, ofrece una visión amplia y renovada del legado artístico de este linaje, con especial atención a la faceta menos conocida de Gustavo Adolfo Bécquer como dibujante.
Bajo el título “Los Bécquer, un linaje de artistas”, la exposición presenta una colección singular de dibujos del autor sevillano, célebre por su obra literaria, pero también poseedor de un notable talento para las artes visuales. Entre las piezas destacan sus dibujos satíricos, muchos de ellos protagonizados por esqueletos, que revelan una aguda ironía y una imaginación poco convencional.
Estas obras, realizadas en hojas sueltas, cuadernos y manuscritos, permiten asomarse al universo creativo y al pensamiento del poeta, ofreciendo una lectura complementaria a su producción literaria.
Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla en 1836 y a los 12 años ingresó en la Escuela de Bellas Artes. Sin embargo, pronto se sintió limitado por el rigor académico y optó por continuar su formación en el taller de su tío Joaquín, donde también trabajaba su hermano Valeriano. Aunque su aspiración de convertirse en pintor no se concretó, sus habilidades como dibujante fueron ampliamente reconocidas por sus contemporáneos.
Entre las piezas más destacadas de la muestra figuran dos dibujos especialmente representativos. Uno de ellos, datado alrededor de 1860, retrata a un gitano que, según los especialistas, podría haber sido una figura real conocida por el autor. El otro presenta una escena satírica y perturbadora en la que un torero se enfrenta a un toro bajo la mirada inquietante de un esqueleto.
La exposición también contextualiza la obra gráfica de Bécquer dentro del periodo posromántico, una etapa marcada por la fascinación por lo grotesco y lo fantástico. Las imágenes de esqueletos realizando acciones insólitas —como jugar al tenis con un cráneo o enfrentarse en un duelo— reflejan una visión artística cargada de simbolismo y humor oscuro.
En total, la muestra reúne más de 150 obras de la familia Bécquer, que incluyen pinturas, acuarelas, litografías y dibujos. Este conjunto ha sido posible gracias a la colaboración de instituciones y colecciones públicas y privadas de Andalucía, así como de ámbitos nacional e internacional.
Entre las piezas de especial relevancia se encuentra la primera edición de “Rimas y leyendas”, publicada de manera póstuma en 1871. Esta obra, fundamental de la literatura española, tardó años en ser plenamente reconocida, lo que evidencia la evolución del prestigio de Bécquer a lo largo del tiempo.
La exposición ofrece así una oportunidad única para redescubrir el trabajo menos conocido de una de las figuras más influyentes de la literatura en lengua española y para valorar la profunda huella cultural que la familia Bécquer dejó en la historia del arte. En el marco incomparable de Sevilla, la muestra se presenta como una cita imprescindible para los amantes de la cultura y el patrimonio artístico.