La emblemática novela El beso de la mujer araña, del escritor argentino Manuel Puig, regresa a la pantalla grande en una nueva adaptación musical dirigida por el cineasta estadounidense Bill Condon. La película, protagonizada por Jennifer Lopez, Diego Luna y Tonatiuh Elizarraz, se estrenará en México el próximo 8 de enero, bajo la distribución de Corazón Films.
Ganador del Óscar por el guion de Dioses y monstruos y responsable de títulos como Dreamgirls, así como del guion de Chicago, Condon retoma la novela publicada en 1976 y la reinterpreta a partir del musical creado por Terrence McNally, John Kander y Fred Ebb. En esta versión, la celda carcelaria se transforma en un espacio donde confluyen la represión política, la fantasía, el cine dentro del cine y la posibilidad de un vínculo profundamente transformador.
La propuesta combina números musicales de gran despliegue visual con escenas de encierro sobrias y tensas, construyendo una narrativa en la que la política permea incluso los momentos más glamorosos. Jennifer Lopez da vida a la icónica Mujer Araña y a las figuras cinematográficas que habitan la imaginación de Molina, en una interpretación llena de matices y fuerza escénica.
Por su parte, Diego Luna interpreta a Valentín, un preso político cuya firme convicción revolucionaria se ve confrontada por la cercanía emocional que surge en la celda. Tonatiuh Elizarraz encarna a Molina, un personaje complejo que transita entre la fragilidad, la fantasía y una forma íntima de resistencia. El elenco se completa con Bruno Bichir y la actriz argentina Josefina Scaglione.
La historia, ambientada en una prisión argentina, retrata la convivencia entre un revolucionario y un soñador. Lo que inicia como desconfianza mutua evoluciona hacia una relación marcada por la represión, la imaginación y la búsqueda de esperanza. La obra ha tenido varias adaptaciones, entre ellas el clásico filme de 1985 protagonizado por William Hurt y Raúl Juliá.
Bill Condon ha señalado que el personaje de Molina fue clave para llevar esta historia al cine: un hombre que vive a través del mundo cinematográfico, lo que le permitió concebir la película como parte de una trilogía temática junto a Cabaret y Chicago, donde los protagonistas enfrentan realidades adversas refugiándose en la fantasía del espectáculo.
Aunque profundamente influido por la novela y por la versión cinematográfica de Héctor Babenco, Condon decidió introducir cambios importantes. En lugar de múltiples relatos fílmicos, optó por crear un solo musical ficticio —El beso de la mujer araña— que Molina narra y que, poco a poco, refleja la relación entre los personajes, hasta que el mundo de la prisión y el del espectáculo se funden en uno solo.