El descubrimiento del sepulcro milenario conocido como la Tumba 10 de Huitzo confirma que México es una potencia mundial en patrimonio arqueológico. Con una antigüedad aproximada de mil 400 años, este hallazgo, considerado el más relevante de la última década, forma parte de una vasta acrópolis arqueológica que actualmente se extiende en territorios de San Pablo Huitzo y Santiago Suchilquitongo, en el Valle de Etla.
Tras el anuncio presidencial realizado el pasado 23, autoridades federales y estatales ofrecieron una conferencia de prensa en la ciudad de Oaxaca. En el encuentro participaron el gobernador Salomón Jara Cruz; la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza; el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Joel Omar Vázquez; y el titular del Instituto de Lenguas Originarias de Oaxaca, Víctor Vázquez Castillejos, entre otros funcionarios.
Joel Omar Vázquez explicó que el recinto funerario fue localizado gracias al reporte de habitantes de la comunidad, lo que permitió iniciar trabajos de investigación, análisis y conservación. Detalló que la tumba abrirá al público a finales de este año bajo un esquema de visitas controladas y destacó que el hallazgo refleja la enorme riqueza arqueológica de Oaxaca.
El director del INAH subrayó que la Tumba 10 de Huitzo se suma a los 5 mil 352 sitios prehispánicos registrados en la entidad, de los cuales únicamente 14 están abiertos al público. No obstante, puntualizó que este recinto sobresale por la compleja simbología zapoteca que alberga. Añadió que la tumba estuvo dedicada a un personaje de alto rango, cuya identidad aún se investiga.
De acuerdo con los especialistas, la zona arqueológica contaba con grandes edificaciones, juegos de pelota y espacios funerarios de alto valor simbólico. Los estudios epigráficos en curso han permitido identificar elementos de una civilización con escritura propia, cosmovisión definida y profundo entendimiento del entorno.
Por su parte, Claudia Curiel de Icaza afirmó que México se posiciona entre los países con mayor patrimonio arqueológico y cultural vivo en el mundo, y destacó a Oaxaca como un territorio privilegiado por su diversidad histórica y cultural. Señaló que este descubrimiento refrenda una política cultural enfocada en la protección, investigación científica, divulgación, apertura al público y combate al saqueo y tráfico ilícito de bienes culturales.
La funcionaria recalcó que los objetos y espacios descubiertos no solo deben apreciarse por su valor estético, sino entenderse como documentos históricos que aportan información fundamental sobre la cultura zapoteca, una de las civilizaciones originarias más complejas y antiguas del país.
Víctor Vázquez Castillejos resaltó la importancia de las metáforas en la cosmovisión zapoteca y explicó que en la entrada de la tumba se observa la figura de un búho, símbolo asociado con la noche, el poder y la muerte, bajo cuyo pico aparece un rostro humano. Este tipo de representaciones, dijo, aún persisten en el lenguaje y la tradición oral de los pueblos zapotecos.
El sepulcro, que data aproximadamente del año 600, mide cinco metros de largo, entre 1.5 y 3 metros de ancho y dos metros de altura. En su interior se conservan frisos, lápidas con nombres calendáricos, figuras labradas de un hombre y una mujer —posibles guardianes del recinto— y un mural que representa una procesión ceremonial.
Las paredes de la cámara funeraria aún conservan restos de pintura mural en tonos ocre, blanco, verde, rojo y azul, donde se observa a personajes portando bolsas de copal en un ritual que refuerza el carácter sagrado del espacio y ofrece una valiosa ventana a las prácticas ceremoniales zapotecas del periodo Clásico Tardío.
Actualmente, la Tumba 10 de Huitzo se encuentra bajo resguardo del Gobierno de México y la Secretaría de Cultura, a través del INAH. Un equipo interdisciplinario del Centro INAH Oaxaca, integrado por arqueólogos, restauradores y arquitectos, realiza labores de conservación, registro, restauración y estudios especializados para garantizar la preservación de este extraordinario patrimonio cultural.