El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) registró un nuevo sitio arqueológico denominado El Jefeciño en el municipio de Othón P. Blanco, Quintana Roo. Este asentamiento, que abarca aproximadamente 100 hectáreas, cuenta con 80 edificios monumentales; la ubicación del lugar fue posible gracias al reporte de los habitantes locales, lo que resalta la importancia de la participación ciudadana en la custodia del patrimonio cultural.
La arquitectura del recinto presenta características del estilo Petén, propio de los periodos Clásico Temprano y Tardío, entre los años 250 y 900 d.C. Los especialistas identificaron edificaciones de gran envergadura con bóvedas mayas, esquinas redondeadas y molduras en delantal; estos elementos demuestran el esplendor de la cultura maya en la región sur del estado y enriquecen la memoria histórica de la nación.
Dentro del área nuclear del sitio destacan cinco estructuras principales dispuestas en una plaza con forma de «C», las cuales alcanzan hasta 14 metros de altura. En uno de los edificios se localizaron restos de estuco con pintura mural decorativa en tonos blanco, naranja y rojo; además, los arqueólogos hallaron fragmentos de una osamenta humana que podría corresponder a un contexto de enterramiento prehispánico.
Los trabajos de registro fueron dirigidos por los responsables de las zonas de Dzibanché y Kohunlich durante las labores del Proyecto de Salvamento Arqueológico Tren Maya;M aunque se observaron tres etapas constructivas de manera superficial, los expertos estiman que la complejidad de los monumentos sugiere la existencia de hasta cinco fases distintas; el hallazgo de bóvedas en saledizo en buen estado confirma la solidez técnica de la urbe.
Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura, señaló que este registro fortalece la protección del patrimonio y reconoce el valor de las comunidades en el resguardo de su pasado. Dado que no se realizó un salvamento profundo, las evidencias permanecen en su lugar original para su estudio futuro; la investigación preliminar indica que el sitio tuvo una importancia política y social relevante dentro de la red de ciudades de la zona.
Para el futuro, se planea utilizar tecnología LiDAR con el fin de mapear la superficie total y definir el patrón de asentamiento con exactitud. Estas acciones permitirán diseñar estrategias de conservación y exploración intensiva del recinto; el estudio de El Jefeciño contribuirá significativamente a comprender las relaciones sociales y la expansión de los antiguos mayas en el actual territorio de Quintana Roo.