El fantástico mundo de los Alebrijes
San Martín Tilcajete, Oaxaca.– A los pocos minutos de caminar las calles del pueblo se percibe una sensación de entrar a un lugar donde miles de miradas te vigilan a pesar de resultar difícil observar a alguna persona en sus esquinas, empedrados e inclusive en su parque. Ahí nada rompe la tranquilidad, como si Tilcajete tuviera guardianes más allá de lo terrenal, ahuyentando toda perturbación de este mundo y de otros.
Pero una vez que te adentras a la primera de las decenas de casas que funcionan como locales de exhibición y venta de figuras talladas en madera, entiendes el motivo de esa peculiar sensación. Miradas vividas que, aunque solo están proyectadas en figuras que no se mueven, siguen tus pasos y se cruzan con la tuya mientras recorres cientos de estantes. Todo un safari mágico despliega sus coloridas representaciones de animales como si compitieran por robarse la atención del visitante y someterlo a un encantamiento que lo obligue a llevarse consigo ese ser mítico para convertirse, a partir de su adquisición, en su Tona o Nahual, dando paso a un acompañamiento más allá de los tiempos y dimensiones.

En Tilcajete, como en muchos lugares más de los pueblos originarios de México, la Tona y el Nahual representan a los animales espirituales que nos acompañan y protegen en el transcurso de nuestra vida. Esta explicación nos la comparte Elías José Ángeles Ojeda, integrante de una familia de siete hermanos herederos del arte de la talla en madera, quienes comienzan su propia historia artística en la década de los ochenta, al fallecer su padre, maestro y pilar de la familia. De cuna humilde pero espíritu inquebrantable, la familia Ángeles empieza a destacar con sus obras en madera, únicas e irrepetibles, precisamente por ese amor a su herencia cultural y por su intrínseco sentimiento de honrar un legado de trabajo, guardia y custodia de costumbres ancestrales.
Al hacerse cargo del futuro familiar y del pequeño taller de talla en madera, el hermano mayor, Jacobo, inicia un nuevo capítulo en la historia del talento artístico de lo que ahora se le conoce como Alebrijes. A mediados de los años noventa se integra a este núcleo María, la esposa de Jacobo, cuya labor se compagina rápidamente en el desarrollo y crecimiento del taller para dar paso a la firma artística Jacobo y María Ángeles. Juntos continúan promoviendo el simbolismo del Calendario Zapoteca, compuesto de veinte signos animales sagrados (Tonas), que se repiten en un ciclo de 260 días, representando el tiempo de gestación en el útero materno. Cada Tona se asigna por el día y mes del nacimiento y representa las características del individuo.

A la par de este crecimiento en la familia Ángeles y en la creación de piezas de alebrijes, en esos años en Tilcajete también se acrecienta la migración de población joven hacia la frontera norte de México. Ante este escenario y con la mística de servicio de la familia Ángeles, toman la decisión de invitar a trabajar al taller familiar a varios vecinos y amigos, iniciando por la enseñanza de la talla y de la pintura de las figuras de madera de copal. Un tanto difícil de dimensionar el número e impacto que a partir de ese punto el taller tiene en su comunidad, integrando actualmente a 288 personas, en su mayoría jóvenes, quienes de esta forma pueden continuar sus estudios y un proyecto de vida sin necesidad de emigrar, nos comenta Elías Ángeles. Pero aclara que no es una producción en masa, sino al contrario, la elaboración de una Tona o Nahual es un proceso lento, de muchos meses y que pasa por diferentes etapas, desde la recolección de la madera, su curación, diseño, tallado, pintura, etc. Aunado a ello, el Taller Jacobo & María ha incursionado en la fusión de técnicas de joyería, así como la cerámica y la aplicación de hoja de oro que empezaron a utilizar en el año 2014 cuando llevaron a la Ciudad del Vaticano una muestra de un nacimiento con piezas con aplicaciones de hoja de oro.
De esta forma entendemos por qué esta comunidad no tiene mayores distractores en su cotidianidad y da la apariencia de un pueblo fantasma, ya que el 80% se encuentran trabajando en los diversos talleres familiares con los que Tilcajete destaca mundialmente por la belleza de sus alebrijes. Tal como lo han demostrado desde hace muchos años Jacobo & María Ángeles, llevando sus obras más representativas a museos, convenciones, plazuelas y demás espacios culturales y a las ciudades más icónicas del mundo. Sus diseños pictóricos también se han plasmado en el tuneo de autos de lujo Mercedes Benz y Mastretta, y cómo no recordar la exposición de dos alebrijes monumentales en la Ciudad de Nueva York hace 4 años.

Nos cuenta también Elías que la permanencia de los alebrijes en la preferencia de la gente, sobre todo extranjera, se debe en parte a la innovación con la que la firma familiar ha trabajado desde sus inicios, a pesar de que para muchos la talla en madera de copal se sigue considerando una artesanía o souvenir. Hoy en día sus obras son acreditadas como arte por los más importantes museos de Estados Unidos y del Vaticano. Pero el mayor de los valores que tienen las piezas del Taller Jacobo & María Ángeles viene de la pasión con la cual es creada cada figura por las manos de hombres y mujeres conscientes de la herencia cultural que están representando. Cada punto o línea plasmada en las piezas con tintes naturales es un suspiro de esos guías y protectores que perduran en este entorno comunitario, custodiando la conexión de mundos terrenales y sagrados.
San Martín Tilcajete se encuentra a 45 minutos de la capital oaxaqueña y puedes visitar el Taller de Jacobo y María Ángeles todos los días del año. Para mayores informes consulta sus redes sociales y su página oficial jacoboymariaangeles.com