A sus 97 años recién cumplidos, el artista franco-chileno Alejandro Jodorowsky presenta “Art Sin Fin”, un libro-objeto que repasa su extensa e inclasificable carrera. Desde sus primeros pasos en el teatro hasta sus últimas películas, incluyendo su emblemático proyecto de Dune, esta obra refleja su constante búsqueda de la verdad.
Publicado por Taschen en edición limitada, el volumen de más de mil páginas reúne fotografías, documentos y retratos familiares, así como imágenes de sus performances teatrales y detalles de sus películas de culto, como El Topo (1970) y La montaña sagrada (1973).
“No es un libro, es un instrumento. Y no es un trabajo, es una pasión”, afirma Jodorowsky en entrevista con AFP desde su casa-taller en París, justo antes de cumplir años. La creación del libro llevó cinco años de trabajo junto a Donatien Grau, filólogo y amigo cercano, quien cofirma la obra. Acompañado de un libro complementario con frases e ideas del artista, el volumen invita a ser explorado de manera libre, sin un orden específico de páginas.
“Es arte que no tiene fin. Ábrelo y vívelo al azar, del uno al mil, del cuatro al setenta…”, aconseja Jodorowsky, comparando el libro con una “maleta” llena de descubrimientos inesperados.
En su apartamento parisino, rodeado de libros firmados por él, desde novelas y antologías poéticas hasta cómics como El Incal, Jodorowsky recuerda su colaboración con ilustradores como Moebius y Giger en la fallida adaptación cinematográfica de Dune, un proyecto que también contemplaba la participación de Salvador Dalí y Mick Jagger. Aunque nunca se concretó, su storyboard se convirtió en un objeto de culto para los amantes de la ciencia ficción.
Pese a su edad, Jodorowsky se mantiene activo en redes sociales. Cada domingo comparte frases filosóficas y poéticas con sus ocho millones de seguidores, una práctica que describe como una manera de acercarse a los demás y a sí mismo.
En la entrevista y sesión fotográfica, el artista muestra su lado lúdico, jugando con cartas gigantes de tarot, una de sus grandes pasiones, y explica que esta disciplina es “una forma de estudiar lo misterioso”. Otro eje central de su obra es la psicomagia, terapia que él mismo creó para sanar a través del arte y el inconsciente. Según Jodorowsky, la psicomagia y el arte en general ayudan a aceptar la novedad y a seguir buscando la verdad personal: “Uno anda buscando la verdad de la vida, hay que aceptarlo”.