Tepotzotlán dio inicio el jueves a la sexta edición del Festival de Cine Histórico 2025, un encuentro que combina cine, identidad cultural y el impulso a nuevos creadores. La función de apertura se realizó en el Teatro del Pueblo con la proyección de Los amantes se despiden con la mirada, película del director oaxaqueño Rigoberto Perezcano, que retrata la vida de Elida, una joven de 16 años inmersa en un matrimonio arreglado y en los rezagos de costumbres ancestrales.
El director del festival, Mario Alberto Echeverría García, explicó que esta edición mantener la esencia que ha acompañado al encuentro desde 2019: acercar el cine al público desde espacios accesibles y, al mismo tiempo, abrir una plataforma sólida para el desarrollo de cineastas emergentes. Las actividades culturales, proyecciones y charlas continuarán hasta el domingo 23 de noviembre.
El certamen de cortometrajes, una de las partes centrales del evento, busca fortalecer la producción mexiquense, nacional e internacional. Para esta edición, la competencia se divide en tres categorías: mexiquense, dirigida a realizadores del Estado de México, libre, abierta a cineastas de cualquier origen, amateur, pensada para talentos en desarrollo.
Las obras mejor evaluadas recibirán una bolsa total de 27 mil pesos, además de un apoyo especial de la productora ON POST para servicios de producción y posproducción.
El jurado está conformado por figuras reconocidas de la industria cinematográfica en México, entre ellas Iker Compeán, Tere Viñas, el directivo Miguel Ángel Bolaños y el crítico y productor José Antonio Fernández.
Este año, el público podrá disfrutar de las actividades desde siete espacios del municipio, entre ellos el Teatro del Pueblo, el Patio de la Casa de Cultura, el panteón municipal, Casa Quintal y la Academia de Música de Arte y Tecnología. Además, se suman dos sedes nuevas: el Hotel Finca Capirucho, que alberga un “cine camping”, y el restaurante Rancho Loco, ambos con acceso gratuito.
El encuentro es posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Tepotzotlán, el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) y diferentes empresas locales, como restaurantes, hoteles, productoras de bebidas artesanales y comercios que apuestan por la cultura como motor social y turístico.
Con esta nueva edición, Tepotzotlán reafirma su papel como un punto de encuentro para creadores, público y amantes del cine que buscan historias con identidad, memoria y nuevas miradas.